La fe

(o sobre la posibilidad de que me creas sin tener que probarte nada)
Daniel Montero
Luis Felipe Ortega. Informe para una Academia. Seminario de Investigación sobre la Universidad Desconocida, Departamento de Humanidades
Septiembre, 2011
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1. Un Homenaje de Homenajes

Un homenaje es, según la tercera acepción del diccionario de la Real Academia de la Lengua, un juramento solemne de fidelidad hecho a un rey o señor, y que a veces se hacía también a un igual para obligarse al cumplimiento de cualquier pacto. La palabra proviene del provenzal "omenatge", de "ome", latín "homo", ‘hombre’ en el sentido de ‘vasallo’. El "omenatge" u "hommage" era en la Edad Media ese juramento solemne.

Este libro es un homenaje de homenajes: está basado en la recolección de artículos de prensa sobre autores (casi todos) muertos que aparecieron eventualmente en las páginas de los suplementos culturales de periódicos nacionales o extranjeros. Esa recolección se hizo para poder volver a leer declaraciones de primera mano, cuentos inéditos, e información crítica sobre esos autores a la que solamente se puede tener acceso a través de la prensa. Precisamente para eso se recolecta información: para tener una colección de cosas y poder acceder en un futuro a un evento que aconteció en el pasado y al que puede que quisiéramos regresar más adelante. Es una conciencia del futuro en permanente dialéctica con el pasado lo que está presente en la recolección de información (te leo, te creo, te recorto, te guardo, hago un álbum, te leo de nuevo, pero en el futuro).

Justamente de eso se trata este libro: de realizar una especie de regurgitación ya procesada para poder tener acceso, de nuevo, a lo que ya se ha ido pero que aún queda como autoridad. Autoridad como obra y como palabra. Pero aquí la palabraautoridad no ha de entenderse en el sentido de regulación al que se le puede asociar coloquialmente, es decir, como una forma de reconocimiento de un poder restrictivo por parte del subalterno; ha de entenderse más bien como una cualidad creadora deser, así como de progreso a la que está asociada su etimología (del latín autoritas, se derivo auctor, cuya raíz es augere que significa aumentar promover, hacer progresar).

Se reconoce en esta compilación la autoridad de los personajes a los que se refiere. Con ese reconocimiento se renueva elpacto.

2. Tan artificial como una colección

Los nombres de los personajes que están implicados en esta compilación parece que tuvieran algo en común: generaron un desfase en la forma de percibir la realidad o reelaboraron una forma de “el realismo”, como alguno de ellos lo llama en el interior de estas páginas. Esa forma diferente de percepción no es más que otra manera de involucrarse con dicha realidad y, al mismo tiempo, poder generar una narración, que va desde lo filosófico, lo cinematográfico, hasta lo literario, pasando obviamente por lo poético.

Esa forma de percibir la realidad, que muchas veces fue considera escandalosa e inmoral, “no es más” que una elaboración de lo que ellos consideran eran sus vivencias y su forma de ser en el mundo. Un mundo caótico, pero a la vez vital, al que no obstante, se le podía ordenar en una narración, en una imagen. En ese sentido, lo que se encuentra al interior de estas páginas no es ficción pero tampoco es la realidad en absoluto: tiene que ver con las maneras en que se puede interpretar la realidad para tener una mejor comprensión de ella. O, si no una mejor comprensión, otra. Así, es perfectamente claro identificar la tradición a la que pertenecen los autores que se encuentran en esta compilación porque todos generan una reflexión muy precisa a través de la pregunta: ¿cómo puedo yo, como sujeto, afirmar(me) un lugar en el mundo? Es por eso que este libro nace a partir de un  marco de pensamiento muy claro: la vida es la filosofía, y las maneras de vivir, sus argumentos. Las reflexiones se hacen sobre hechos vividos, sobre relaciones humanas y las cuestiones antropológicas que les incumben; pero a la vez, dichas narraciones, que fueron generadas por experiencias de vida muy precisas, nos enseñan que la vida misma es un experimento. Coleccionar y volver a publicar estos texto es afirmarse en esa tradición literaria y crítica no sólo por una cuestión de creencia sino también por la forma en que uno se puede identificar con ellos, es decir, como puedo ver mi vida a través de la vida de otro.

Ahora bien, ¿por qué recolectar una serie de recortes que tiene que ver con estos autores? puedo ofrecer dos repuestas temporales que no son excluyentes una de otra: o el que las reúne se siente completamente identificado con esas lecturas, con esas vidas; o esa lectura le “enseñan” algo. Cualquiera que sea la opción, volver a publicar (re-publicar) estos textos tiene que ver con una actitud que se identifica con la forma en que la información puede ser percibida y transmitida y en que los textos pueden ser leídos y re-leídos porque no pierden su vigencia. Juntar esos artículos en una sola re-publicación es encontrar similitudes, no solo discursivas y de imagen; y aun más que similitudes formales y biográficas: la reunión de estos textos nos muestra, a su vez, que la realidad es algo a lo que hay que atenerse.

3. La vitalidad de la muerte

Interesa sobre todo la idea del tiempo que está implicada en todos los artículos. En muchos de ellos se pueden leer las palabras “hoy como ayer”, que demuestran la actualidad de lo que se está publicando en el momento histórico del artículo. Precisamente, esta compilación está llena de textos que se refieren a acciones que se llevaron a cabo en un tiempo pasado pero que tienen posibilidad de existencia para ese presente. Por supuesto, como es la prensa en donde originalmente fueron publicados los textos, este libro está lleno de crónicas, entrevistas, y relatos que remiten a diferentes tiempos y espacios. Al reunirlos en un solo volumen da la impresión de una simultaneidad temporal que no es tal: se sabe que lo que está aquí publicado pertenece a un tiempo de otro tiempo.

Sin embargo, al reunirlos en una sola visión, todos los textos vuelven como fantasmas: actualizan su presencia desde la ausencia en la que fueron originalmente publicados; hoy como ayer puede estar referido en alguno de los textos pero “hoy como ayer”, este volumen puede ser publicado, precisamente porque los artículos no han perdido su vigencia.

Y es por eso que la fotocopia cobra un sentido muy preciso en esta publicación: el valor fugaz que tiene un artículo de prensa es replicado en el soporte de la fotocopia dándole asimismo un valor, que no es relativo a la duración del soporte sino a la duración de los contenidos. Una duración que está referida más bien a la idea de la potencial replicación al infinito que da este medio técnico de reproducción. Así, la información aparece, no como algo estático a lo que hay que acceder, sino más bien como posibilidad de la difusión de la información a la que se ha tenido acceso. Es en ese punto que publicar una complicación fotocopiada puede entenderse.

Se abre así un punto de acceso por identificación: lo que se lee ahí puede ser leído “como sea”. El comienzo del libro no es el principio en el sentido temporal de ese término. El comienzo es más bien espacial. Ante la imposibilidad de una simultaneidad absoluta hay que dar un comienzo y un final. Pero también, dar la posibilidad del libre albedrío.

4. De nuevo, el homenaje

Iñáki Echavarne, bar Giardinetto, Calle Granada del Penedés, Barcelona, julio de 1994. Durante un tiempo la Crítica acompaña a la Obra, luego la Crítica se desvanece y son los Lectores quienes la acompañan. El viaje puede ser largo o corto. Luego los Lectores mueren uno por uno y la Obra sigue sola, aunque otra Crítica y otros Lectores poco a poco vayan acompasándose a su singladura. Luego la Crítica muere otra vez y los Lectores mueren otra vez y sobre esa huella de huesos sigue la obra su viaje hacia la soledad. Acercarse a ella, navegar a su estela es señal inequívoca de muerte segura, pero otra Crítica y otros Lectores se le acercan incansables e implacables y el tiempo y la velocidad los devoran. Finalmente la Obra viaja irremediablemente sola en la Inmensidad. Y un día la obra muere, como mueren todas las cosas, como se extinguirá el Sol y la tierra, el Sistema Solar y la Galaxia y la más recóndita memoria de los hombres. Todo lo que empieza como comedia acaba como tragedia. (RB)